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Bailar el tango en las milongas. CUARTA PARTE. Las dificultades del principio, las soluciones.

BAILAR EL TANGO. CUARTA PARTE. Las dificultades del principio, las soluciones después.

Recuerdo muy bien mis inicios, mi metro ochenta y cuatro de estatura fue el primer obstáculo, no por la altura en sí, sino por el mal equilibrio (centro de gravedad elevado).
La segunda dificultad fue hacer los pasos mostrados por el profesor y dominar el cuerpo. Estaba haciendo movimientos que nunca había hecho en mi vida; mi cerebro no los conocía.
La tercer dificultad fue estar abrazado a una persona y decirle, sin hablar, hacia dónde quería que se moviera.
El cuarto obstáculo fue relajarme. Estaba tenso desde el momento en que abrazaba a la compañera y sudaba.


La quinta dificultad fue evitar el choque con las rodillas y con el cuerpo de la compañera; paso que daba me la llevaba por delante. Coordinar era complicado.
Como sexta dificultad fue interpretar la música, entender al profesor que me mostraba cómo seguir el compás.
La séptima dificultad, dominar los espacios libres para hacer los pasos que había aprendido.
Llevaba seis meses de clases, memorizaba y practicaba cada paso y secuencias que aprendía. En la milonga sentía que no bailaba, sino que solo intentaba hacer pasos. , .
Me preguntaba: ¿bailar el tango es hacer estos pasos? ¿Si yo había visto a los padres de mis amigos bailar tango y no bailaban de esta forma? ¿Como es en definitiva bailar tango?. (Al final, el tiempo y el mundo del tango me darían la repuesta).
¿ Que tenía que hacer y qué me faltaba?.No tenía una válida referencia ni guía, porque NO conocía el “mundo del tango”, no sabía lo que era bailar y menos lo que era bailar bien. No conocía la magia del abrazo ni la conexión, ni interpretar la música. .
No obstante sabía que de hacer pasos a bailar,  había una gran diferencia.
Como me gustaron siempre los desafíos, aprender a bailar tango era difícil y por ello me gustó mucho. Entendía que me demandaría tiempo, voluntad en la continuidad y mucha paciencia.
Tenía una referencia: me daba cuenta que las mujeres y mi propia amiga y compañera de clases no gustaban bailar conmigo.
Me dije a mi mismo ¡manos a la obra! El desafío está dado. (Mucho tiempo después con esa amiga, Silvina Carina Rolandria  fuimos amigos y compañeros y logramos ser apreciados en las pistas.
En los tiempos de aprendisaje, tomaba  clase tres veces por semana, llevaba 10 meses y aún estaba lejos de bailar. María Lemos compañera de Roberto Contreras, elegantes, buenos bailarines y profesores me dijeron que al hombre le demanda dos años para aprender a bailar “bien” dedicándose mínimo dos veces a la semana, casi optimo tres veces y óptimo cuatro. Hoy les doy la razón y cuyos motivos no vienen al caso pero que describiré en otra oportunidad.
En esos días, un compañero de clase más avanzado que yo, hablando al respecto, me sugirió diversificar en profesores porque cada uno enseña distinto, enseña lo que sabe.
Así empecé a recorrer clases por la zona donde vivía y por la ciudad de Buenos Aires. Todos enseñaban pasos y secuencias.
Había pasado un año y medio dedicándome 5 veces a la semana.
Sabía muchos pasos para hacer en la pista, pensaba que me estaba exhibiendo bien ante la gente de la milonga. En ese momento no me imaginaba que debía bailar para mi compañera, para mí y no para los que miran.
Con algunas mujeres bailaba bien (eran las que sabían bailar y adaptarse al hombre) con otras no bailaba bien (eran con las que aún estaban en camino como yo).
No obstante sentía que me movía bien, hasta que me vi en una filmación. Fue cuando comprendí que lo que se siente no es lo que se ve.
Debía lograr bailar bien con todas las mujeres y no con solo las que saben bailar. Preocupado estuve asistiendo a clases y prácticas cuanto profesor había en Buenos Aires.
En una de las clases, observo que las mujeres “peleaban” por bailar con un compañero. Hablando con él, mientras comíamos unas empanadas, me recomienda un profesor que lo consideraba algo distinto al resto y que había aprendido mucho con él. Sin dudarlo fui a sus clases.
Esto lo recuerdo perfectamente porque, efectivamente, con César Fernández (hoy retirado de la enseñanza) empecé a superar varias de las dificultades descriptas antes y a aprender a “bailar”.
Dos clases por semana con él, una con Mimí Santapá que sabía mucho sobre lenguaje del cuerpo,  fueron las nuevas bases para lograr bailar bien el tango.
Fue como empezar de nuevo, dejé a un lado mis conocimientos de pasos, para dedicarme a lo que hoy considero que es esencial aprender primero: caminar el tango..
Con estos profesores aprendí a superar la primera dificultad, realizar los ejercicios para el equilibrio y cambio de peso. Practicaba en mi casa  todos los días y  que comparto con ustedes a continuación, con el video que me ayudó a recordarlos los primeros días.

EJERCICIO DE EQUILIBRIO
De pie con el peso del cuerpo repartido en amabas piernas, flexiono levemente las rodillas, pongo el peso del cuerpo sobre una pierna y con la otra hago un rulo sin apoyarla en el piso y pasa rozando las rodillas antes de dar un paso (solo al inicio, después siempre son dos pasos), y repito con la otra pierna.

VIDEO  o copia y pega: https://www.youtube.com/watch?v=W0ZhCdEQR8k

Es importante para no crear un vicio, dos coasas : 1) NO saltar en el momento de dar los pasos; para ello NO extender la rodilla de la pierna de apoyo.  2) extiender la rodilla de la pierna libre - la que está dando el paso (queda mas estética la caminata) . El ejercicio se debe hacer lentamente para sentir el esfuerzo del equilibrio.

EJERCICIO DE CAMBIO DE PESO
Es similar al anterior: De pie con el peso del cuerpo repartido en ambas piernas, flexiono levemente las rodillas, pongo el peso del cuerpo sobre una pierna y con la otra doy un paso (solo al inicio, después siempre son dos pasos), piso pasando el peso sobre la pierna de adelante y con la que está detrás cruzo atrás (pongo el pie detrás del otro)
Quedo en equilibrio con el peso del cuerpo sobre el pié de ADELANTE, cambio el peso del cuerpo al pié de ATRAS.
El pie que está adelante sale hacia adelante extendiendo la rodilla y doy dos pasos y cruzo el pie en movimiento sobre el talón del pié apoyado (aquí cruza la otra pierna)
El pie que está adelante sale hacia adelante extendiendo la rodilla y nuevamente realizo los dos pasos.
Es importante para no crear un vicio, NO saltar mientras se dán los pasos, para ello, NO extender la rodilla de la pierna de apoyo.
Solamente se extiende la rodilla que está dando el paso. El ejercicio se debe hacer lentamente para sentir el esfuerzo del equilibrio.
El ejercicio se hace lentamente y en la medida que se lo domina, aumentaba la velocidad.
VIDEO  o copia y pega: https://www.youtube.com/watch?v=T7qWMvwaYmw

EJERCICIO COMBINADO
Combinación de los ejercicios de equilibrio con el cambio de peso.
VIDEO  o copia y pega: https://www.youtube.com/watch?v=If71RhlQ1dQ

La segunda dificultad fue la más importante a superar y fue la que me permitió bailar.
Aprendí que con la repetitividad de los movimientos, los memorizaba y liberaba algo de mi mente para pensar en la compañera, sentirla, abrazar bien y hasta escuchar la música (ver BAILAR EL TANGO. SEGUNDA PARTE, El cuerpo y El esfuerzo).
Hoy me doy cuenta que debía haber aprendido a caminar abrazado,  antes de intentar a hacer figuras de tango. Admito que con César Fernández fue como empezar de nuevo y  fue más difícil porque ya tenía vicios.
En las clases tomaba de compañera a todas las mujeres que podía. Así,  clases tras clases, caminaba y caminaba.
Tanto caminar, estudioso de los movimientos, descubría aspectos interesantes.
Descubrí que las rodillas de la pareja no se tocan cuando la mujer estira la pierna en el paso hacia atrás.
Descubrí que no debía esperar que la mujer diera el paso atrás por sí sola (aunque el ritmo le invite) y que lo debía evitar imponiendo mi lenguaje corporal ayudado con el abrazo.
Aprendí que estas marcas y muchas otras se deben hacer con suavidad y delicadeza. Aprendizaje que agradezco a todas las mujeres que se animaron a decirme la magnitud de cada marca.
Aprendí que yo no debía dar el paso adelante sin marcarlo (a la mujer) primeramente con la intención, Caso contrario la chocaba. Aprendí que naturalmente la mujer recibe las intenciones del cuerpo del hombre y de allí debe venir la marca. 
Así aprendí cual es la mejor caminata hacia atrás de la mujer (con las rodillas levemente flexionadas, pecho apoyado (acción) sobre el pecho del hombre (reacción) y  el pubis levemente mirando al piso, extiende normalmente la pierna hacia atrás con la punta del pie rozando el piso. Antes de llegar al final, extiende totalmente la pierna para luego pasar el peso del cuerpo sobre ella, dejando libre la otra pierna para realizar el otro paso de la misma manera.
VIDEO  ó copia y pega:    https://www.youtube.com/watch?v=OOGHFlkKwsI

Descubrí que la mujer sin equilibrio suele apoyarse sobre sus brazos, que me obliga a sostenerla ( me pesa)..
Caminar recto, en círculos, detenerme y reiniciar la caminata, permitió que mi mente aprendiera y dominara mi cuerpo.
Practiqué mover y detener mi cuerpo antes que el de la mujer, parando y reiniciando la caminata una y otra vez, dando clara marca de intención (a la mujer) para que juntos demos el paso.
VIDEO ó copia y pega:    https://www.youtube.com/watch?v=3qX6r8fOGdw

Caminar en círculo chicos me permitía dominar las primeras marcas suaves a la mujer usando el torso, adelantando el movimiento del cuerpo con respecto a mis piernas hacia el sentido del giro, con pasos cortos del lado interno del circulo

En próxima entrega, como superar otras dificultades. Por  Carlos Neuman . Permitida su publicación parcial, total y traducción simpre que se mencione el origen y autor.

BAILAR EL TANGO: PARTE 0  PARTE 1  PARTE 2    PARTE 3   PARTE 4   PARTE 5