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Algunas de mis apreciaciones resultado de muchos años en las pistas de Buenos Aires del mundo

 

EL BAILE, IDIOMA DEL CUERPO QUE HABLA ETERNAMENTE, Como milonguero de varios años en las pistas de Buenos Aires  y de varias ciudades en distintos países, he apreciado cada caractaristica del baile y del sentir de la mujer en el mundo. En general puedo resumir que, como mujeres que son,  TODAS aprecian el baile suave, sensual y delicado. Para ello debe regir la marca suave e inconfundible del rol hombre y la repuesta suave del rol mujer, y no cargar el peso del cuerpo sobre el otro (en eje independiente o compartido).

Pero en el baile del tango nadie tiene la verdad absoluta y cada uno baila, enseña y opina lo que sabe. Nadie es igual a otro, cada persona es tan

  particular como su baile. 

Supo definir mi maestro, Carlos Gavito: es el baile del abrazo, el  baile del sentimiento, del caminar la música, de sentir "la nada" que está entre paso y paso, allí donde están los "silencios", es bailar una poesía. Pasaron muchos años para que yo logre todo ello y hoy lo disfruto tanto que abandoné la profesión de Ingeniero para este sublime disfrute.

A continuación expongo un resumen de mi experiencia, pero repito, no es la verdad absoluta, pero vale tenerlo en cuenta porque forma parte de nuestra identidad humana.

Los pasos pueden ser espectaculares, los torsos acercados o alejados, tango nuevo o viejo, pero el sentimiento, la energía sensual y sublime aparece con el abrazo honesto y sentido.

No hay reglas, hay consejos; no hay coreográfias, hay improvisación; el que baila para exhibirse le preocupa sus movimientos, la cantidad, postura y como se muestra a los que miran; el que baila para la pareja le importa la calidad de la conexión y del sentimiento. ; .

No se baila por bailar; se baila para disfrutar; no se baila como profesional, se baila socialmente y para el disfrute personal. El baile es de a dos y se acompaña mutuamente para terminarlo con una sonrisa y satisfacción

El rol hombre no solamente marca, sino que también acompaña, no piensa en si mismo, piensa en nada; abraza y protege con su abrazo, improvisa para sorprender, seducir y evitar choques; escucha y lleva el ritmo, administra los espacios en la pista, cumple los códigos culturales de la pista y del bailarín.

El  rol mujer no solo sigue, sino que también acompaña; no baila para si, baila para y con el compañero, no se mueve sola; lo abraza, no le apoya la mano en la espalda; apoya suave su mejilla, no lo presiona con la cabeza. Mantiene su equilibrio o lo comparte con el rol hombre apoyando el torso, no usa al compañero como sostén. Cumple los códigos culturales del bailarín y de la pista.

El buen abrazo suave y sentido es el alma del tango, que puede marcarse en tiempo de pasión y también de refugio afectivo.

El abrazo del rol hombre debe ser suave, de contención, protección y seguridad que cubre la espalda del rol mujer. La postura es la clave, se ofrece el torso donde está el corazón, con un abrazo envolvente -La postura erguida y elegante con eje propio ofrece abrazo y contacto "light" usado en tango exhibición-.

El abrazo del rol mujer por encima de los hombros del rol hombre. Debe tocar, en toda su extensión, la espalda del rol hombre para que sea sentido y cálido. El abrazo bajo, es de exhibiciñon y tiene incomodidades (contacto suaves de cuerpos, antiestético y peligroso asomo del codo hacia la pista,  bloqueo del  abrazo del rol hombre, apoyo de la axila en el brazo del hombre, obliga enfrentar cuerpos en ángulos desarrollando el baile siempre hacia el lado del abrazo abierto, dar paso mas corto de pierna izquierda cuando camina hacia atrás  y hasta permite  poner el peso del cuerpo en dicho brazo para sostenerse ) (En rol mujer:  muchos ven antiestético y se siente desagradable -o no se siente nada- el abrazo bajo con la mano en el riñón derecho del hombre),  El hombre y tal vez no asi la mujer con rol hombre, quiere sentir un buen abrazo!!! como el tango manda..... A las mujeres les gusta un buen abrazo, a los hombres también.

El tango es mas facil de lo que parece si se hace naturalmente, aprendiendo a caminarlo, con las mismas intenciones inconcientes corporales que habitual y naturalmente hacemos en la vida diaria,   caminando en la calle, sin posturas ni movimientos difíciles que nuestra mente y cuerpo le cuesta aprender.

Osho dice que cuando la mente y el cuerpo se funden, el alma entra en la danza. Eso es el tango. Para que el alma entre debe haber conexión, para que haya conexión no se debe pensar en nada, solo sentir, disfrutar y amar por 3 minutos a la persona que se tiene abrazando. Jamás habrá conexión ni entrará el alma si la mente está ocupada (pensando en la secuencia, el paso, en las piernas, los movimientos, en los demás que miran, o en cualquier otro pensamiento). Las piernas no se pueden ver mientras bailamos, solo sentimos nuestros cuerpos, la conexión y la musicalidad.

En el baile se trata de adaptarse entre ambos para terminar la tanda con una sonrisa y satisfacción. No imponer su baile, sino compartirlo. No imponer su estilo, sino adaptarlo mutuamente, con mayor responsabilidad al mas experimentado. Si no hubo armonia en el baile, uno invitó el otro aceptó, se baila la tanda completa tratando de adaptarse y terminar en lo posible con una sonrisa.

En la pista se baila y solamente eso, no se enseña ni se practica,  ni se la bloquea sin bailar, ni se exhibe pasos, ni se la cruza entre las parejas, se la respeta.  El rol hombre debe administrar ordenadamente su espacio y el espacio común con otras parejas y el rol mujer debe adecuar sus movimientos al espacio existente. Los compañeros/as de baile son los que definen la calidad del bailarín, bailemos para el compañero/a de turno y no para la gente que mira..... Carlos Neuman de Aires de Milonga